la revolución pendiente del Real Madrid
Hay una revolución pendiente en el madrid. La que se ha pospuesto los últimos dos veranos. Un título en esta nueva era Capello podría aliviar urgencias pero sólo enmascararía un problema que requiere mirarlo a los ojos. El hambre. El fútbol ha cambiado y los grandes equipos deben entender que fichar una estrella ya consolidada no suele ser lo más rentable deportivamente, y, desde luego, económicamente. Los grandes jugadores deben hacer su gran historia en el club, no antes. Por eso este madrid es un parche. Veamos: Emerson. Un jugador cuyo físico va a menos, su hambre, desde luego, que soporta más presión que nunca, y que tiene ojo y medio en Milán porque allí está su familia. Ronaldo. Quienes sostienen aún que es el mejor delantero del mundo deben sentir una íntima indecencia cuando lo dicen. Hace mucho, demasiado, que no es ni significativo en un terreno de juego. Helguera. Su redescubrimiento es patético. Acudir a un jugador de nivel medio alto y movimientos destartalados con treinta años para resolver la defensa es sencillamente para echarse a llorar. Mejía. No lo dejan consolidarse. Tiene buenas maneras pero no es alto para ser central, y se empeñan en estrellarlo de lateral y medio centro. Beckham. De acuerdo. Es muy profesional. Pero siente la obligación de desplazar la pelota a mínimo treinta y cinco metros cada vez que la toca. Es una máquina de centrar en el peor sentido de la palabra, y no hay rematador. Va cuesta abajo que se las pela. Roberto Carlos. Merece comentarios aparte. Fútbol fraudulento y demagogo, hace todo para aparentar que juega, pero casi no resuelve nada. Mucha carrera inútil, mucho señalar al lado cuando acaba de dar un pase corto de dos metros, defensa temeraria que cada vez provoca más faltas y penaltis y muy pocas ganas de fútbol. Es el que más hambre ha perdido, y el que más lo esconde. Un maestro en dosificarse y esconderse. Muy distinto al que llegó. Juega cada verano con irse, le preguntan si está implicado, y se queda. Cáncer del vestuario, junto a su amiguito Ronaldo. cannavaro. Típico caso de rendimiento puntual sobresaliente, como tmuchos veteranos en competiciones cortas. Irá dando miedo a medida que avance la temporada. Casillas y Raúl han pasado una mala racha, opero creo que son muy aprovechables si los que los rodean se implican. Guti es excesivamente intermitente. No tenemos centrocampistas jugones más allá. Queda mucha, mucha, mucha tarea que hacer.